top of page
Buscar

¿Cuándo convienen los paneles solares bifaciales?

  • Foto del escritor: Guillermo Zacarias
    Guillermo Zacarias
  • 16 ago
  • 6 min de lectura

Un módulo con la misma potencia nominal no siempre producirá la misma energía anual. En proyectos donde existe buena reflectancia en el suelo, espacio entre filas y una estructura bien resuelta, los paneles solares bifaciales pueden aportar generación adicional por su cara posterior. La oportunidad es real, pero no depende únicamente de comprar un panel distinto: depende del diseño completo de la instalación.

Para integradores, contratistas eléctricos y compradores de sistemas fotovoltaicos, la decisión debe partir de una pregunta concreta: ¿el sitio permitirá que la parte trasera del módulo reciba radiación útil durante la mayor parte del año? Si la respuesta es sí, la tecnología bifacial puede mejorar el rendimiento específico del proyecto. Si no, un módulo monofacial bien seleccionado e instalado puede ser una decisión más rentable.

¿Qué son los paneles solares bifaciales?

Los paneles bifaciales generan energía por ambas caras. La cara frontal capta la radiación solar directa y difusa como un módulo convencional. La cara posterior aprovecha la luz que se refleja en el suelo, la cubierta, muros cercanos u otras superficies del entorno.

Su construcción suele utilizar vidrio en ambas caras, aunque existen configuraciones con materiales transparentes posteriores. Esta arquitectura permite exponer las celdas a la radiación trasera y, además, puede ofrecer una buena resistencia mecánica y estabilidad para aplicaciones de largo plazo. La potencia indicada en la ficha técnica normalmente corresponde a la cara frontal bajo condiciones estándar; la ganancia posterior se estima por separado y varía según el proyecto.

El dato técnico relevante es la bifacialidad: la capacidad relativa de la parte posterior para generar frente a la frontal. Sin embargo, una bifacialidad alta no garantiza por sí sola una mayor producción. El albedo, la altura del módulo, la separación entre filas, las sombras y la limpieza del sitio tienen un impacto directo en el resultado.

Dónde los paneles solares bifaciales aportan más valor

Los sistemas sobre suelo son una de las aplicaciones más favorables. Un terreno despejado con grava clara, concreto, membrana blanca o superficies de alta reflectancia puede devolver una cantidad importante de luz hacia la parte posterior de los módulos. En estos casos, una estructura elevada y una distancia adecuada entre hileras ayudan a evitar que los propios paneles bloqueen la radiación reflejada.

Proyectos sobre suelo y estacionamientos

Las plantas comerciales e industriales, los proyectos agrícolas y las estructuras tipo carport suelen dar mejores condiciones que una azotea convencional. En un estacionamiento solar, por ejemplo, el pavimento puede aportar reflectancia y la geometría de la estructura facilita una ventilación adecuada. En instalaciones sobre terreno, también es posible definir desde el inicio el tipo de cobertura del suelo y el espaciamiento entre módulos.

Los seguidores solares de un eje también pueden combinarse con tecnología bifacial, siempre que el modelado energético y mecánico considere la radiación trasera. Es una alternativa que exige mayor ingeniería, pero puede tener sentido en proyectos de mayor escala donde el incremento de generación justifica la inversión adicional.

Azoteas: evaluar antes de especificar

En cubierta, el resultado depende mucho más de las condiciones reales. Una azotea blanca o con recubrimiento reflectante puede favorecer la ganancia posterior, especialmente si los módulos se montan con una altura suficiente. En cambio, una instalación muy cercana a una losa oscura, con equipos de aire acondicionado, pretiles altos o poco espacio entre filas, limitará el beneficio.

No conviene asumir una ganancia fija para todos los techos. En una nave industrial, la diferencia entre una cubierta clara y una superficie oscura o sucia puede modificar de manera importante la estimación. También deben revisarse las restricciones de carga, el método de fijación, las rutas de mantenimiento y la impermeabilización antes de elegir la estructura.

Diseño del sistema: los detalles que definen el rendimiento

Un proyecto bifacial debe modelarse con información del sitio, no con porcentajes genéricos. El primer paso es definir la radiación disponible, la orientación, la inclinación, las sombras cercanas y el tipo de superficie bajo los módulos. Después se evalúa la ganancia trasera con una herramienta de simulación y se compara contra una alternativa monofacial equivalente.

La altura de montaje es uno de los factores más importantes. Si el módulo queda demasiado cerca del suelo o de la cubierta, la cara posterior recibe poca luz reflejada. Elevarlo puede mejorar la captación trasera, aunque también incrementa el costo de estructura y puede requerir una revisión más exigente de cargas por viento. No existe una distancia universal: debe definirse de acuerdo con la estructura, la ubicación y el objetivo energético.

La separación entre filas también requiere atención. Un arreglo muy compacto puede reducir el área disponible, pero provoca sombras sobre la parte frontal y posterior durante ciertas horas. La distribución óptima busca equilibrar densidad de potencia, pérdidas por sombreado, acceso para mantenimiento y generación anual esperada.

Sombras, suciedad y componentes cercanos

Las sombras en la parte posterior cuentan. Vigas, rieles, abrazaderas, cableado mal acomodado, canalizaciones y elementos de la propia estructura pueden generar pérdidas si cubren una zona relevante del módulo. Por ello, es recomendable revisar las indicaciones del fabricante para los puntos de sujeción y elegir soluciones de montaje compatibles con el modelo seleccionado.

La limpieza del suelo o de la cubierta también influye. Una superficie blanca pierde reflectancia cuando acumula polvo, hojas o residuos industriales. En zonas con alto nivel de suciedad, el cálculo de generación debe incorporar condiciones conservadoras y un plan de mantenimiento viable. La producción adicional no debe depender de un escenario ideal que será difícil sostener en operación.

Inversores, protecciones y cumplimiento

Los paneles bifaciales se integran con inversores, cableado, protecciones y sistemas de monitoreo como cualquier sistema fotovoltaico. Aun así, el diseño eléctrico debe considerar la corriente máxima especificada por el fabricante, las condiciones de temperatura, la configuración de strings y los límites de entrada del inversor. La selección no debe hacerse únicamente por potencia total en kWp.

También corresponde verificar la compatibilidad de conectores, calibres de conductor, protecciones en corriente directa y alterna, puesta a tierra y criterios de desconexión. Para proyectos en México, el expediente técnico y la ejecución deben atender la NOM-001-SEDE aplicable y los requerimientos particulares de la interconexión. Cuando el proyecto requiere validación, la coordinación temprana con servicios UVIE o UIIE evita correcciones costosas al final de la obra.

Cómo evaluar la rentabilidad real

La comparación correcta no es precio por módulo contra precio por módulo. Debe considerar energía anual estimada, costo de estructura, adecuaciones de cubierta o suelo, instalación, mantenimiento y restricciones del sitio. Un panel bifacial puede costar más o exigir una estructura diferente, pero esa inversión puede recuperarse si el entorno ofrece una ganancia posterior consistente.

Solicite una simulación con supuestos claros: tipo de superficie, albedo estimado, altura de montaje, separación entre filas, pérdidas por sombras y degradación. También es conveniente revisar la garantía del módulo, la garantía de producto y el respaldo de marca disponible para el proyecto. Una proyección prudente es preferible a una oferta que prometa porcentajes de ganancia sin explicar cómo se obtuvieron.

En instalaciones de autoconsumo, la energía adicional tiene mayor valor cuando coincide con el perfil de carga del usuario. Para una industria con consumo diurno constante, una mejora moderada en producción puede traducirse en un impacto económico relevante. Para un usuario con bajo consumo durante horas solares, primero conviene revisar el dimensionamiento global y el esquema de interconexión.

Errores frecuentes al especificar tecnología bifacial

El primer error es instalar módulos bifaciales sobre una superficie oscura y muy cercana al panel esperando un incremento relevante. El segundo es usar una ganancia trasera estándar sin visitar el sitio ni evaluar sombras. También es común seleccionar una estructura que tapa una parte importante de la cara posterior o dejar cables y accesorios sin una ruta ordenada.

Otro punto crítico es descuidar la propuesta comercial. El cliente final debe entender por qué se está recomendando esta tecnología, qué condiciones permiten obtener el beneficio y qué resultado puede esperar. Presentar la alternativa bifacial junto con una opción monofacial, con generación y costos comparables, fortalece la decisión técnica y comercial.

SolarZa puede apoyar a integradores con el suministro de módulos, inversores, protecciones y componentes para construir una solución alineada con las condiciones de cada obra. La prioridad no es colocar tecnología por tendencia, sino asegurar que cada equipo contribuya al desempeño, la seguridad y la viabilidad económica del sistema.

Antes de cotizar, revise el sitio con la misma atención que dedica al módulo: una superficie reflectante, una estructura correcta y un cálculo eléctrico bien sustentado son los elementos que convierten a la bifacialidad en generación aprovechable.

 
 
 

Comentarios


bottom of page